Avanza preparación de sitio que cobijará futuro jardín botánico de la UdeC

La cosecha de especies arbóreas exóticas prosigue por estos días en los cerros adyacentes a la Universidad de Concepción. Este es un paso trascendental, que permitirá disponer de superficies para el primer jardín botánico de la UdeC, en el marco de la línea de conservación ex situ del proyecto Campus Naturaleza.


Ahora es un área pequeña, pero son los primeros pasos para implementar el inicio de las acciones del futuro jardín botánico de la Universidad de Concepción. La cosecha, intervendrá 6 hectáreas en los cerros colindantes a la Casa de Estudios, hasta el momento pobladas por especies arbóreas exóticas. Este espacio será parte de la conservación ex -situ del proyecto Campus Naturaleza, una modalidad cuyo objetivo es la conservación de especies (flora, fauna, funga) fuera de su distribución natural.

Previo al inicio de las labores de cosecha, se identificó la presencia y distribución de pequeños grupos de árboles y matorrales nativos, que aún subsisten bajo los eucaliptus, especie dominante en los terrenos. Esto fue una medida voluntaria establecida por la universidad, que se suma al Plan de Manejo, aprobado por CONAF en marzo de 2024.

El director del proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, Dr. Cristian Echeverría Leal, comenta “que esto se hizo con el fin mantenerlos (especies nativas) posterior a la cosecha y que puedan ayudar al establecimiento de los árboles nativos que serán parte de la colección ex – situ de Nothofagus chilenos amenazados. Diversas investigaciones científicas, en algunas de las cuales hemos participado, concuerdan en que la crisis climática y las alteraciones producidas por el ser humano, podrían impactar seriamente en la supervivencia de las tres especies de este género en Sudamérica y endémicas de Chile, que son Nothofagus alessandrii (ruil), en peligro, N. glauca (hualo) y N. macrocarpa (roble de Santiago), en estado vulnerable. Esos estados de amenaza y vulnerabilidad, nos instan a poner nuestros mayores esfuerzos para la conservación de estas especies, en este caso, fuera de su distribución natural que es entre las regiones Metropolitana y el Maule”, explica el académico UdeC.

Crecen los Nothofagus

Si bien la cosecha es la primera acción material de la conservación ex – situ del proyecto Campus Naturaleza en la Universidad de Concepción, el proceso partió mucho antes. Hoy, los Nothofagus que poblarán las hectáreas a partir de julio de este año, crecen en el vivero del Instituto Forestal (INFOR). Para ello, fue necesario recolectar las semillas a lo largo de toda la distribución natural de estas especies, labores en donde estuvieron involucrados diferentes profesionales de las instituciones que forman parte del proyecto “Conservación y Restauración de las especies amenazadas de Nothofagus en América del Sur”.

Esta iniciativa, financiada desde suiza por la fundación Franklinia y liderada por la Universidad de Concepción, a través del Laboratorio de Ecología de Paisaje, hace patente la preocupación de la comunidad científica internacional por la conservación de estas especies arbóreas emblemáticas del hemisferio sur del planeta.

En ese contexto, Manuel Acevedo Tapia, investigador del INFOR, una de las instituciones involucradas en el proyecto de conservación de Nothofagus, explica que uno de los aspectos centrales es evitar que individuos (árboles) emparentados, es decir, provenientes del mismo sitio se crucen entre sí. Con esto, se aumenta las probabilidades de éxito en la sobrevivencia de las plantas.

“La producción de plantas se realiza teniendo en consideración la ubicación de los lugares donde se recolectan las semillas. La idea es que se consideren a las plantas madres, del semillero del cual provienen, para evitar los procesos de endogamia que se producen al establecer individuos de la misma madre en un sitio común. Entonces, el objetivo es producir plantas llevando un registro, para posteriormente llevarlos a Campus Naturaleza basado en un seguimiento en función de semilleros y lugares de procedencia”.

Preparación de superficie para conservación ex – situ

Las faenas de cosecha, se realizan considerando a las especies nativas que existen en el área, según comenta Juan Emilio Espinoza, Encargado de Propiedades y Gestión Forestal de la Universidad de Concepción. “A la fecha queda aproximadamente media hectárea de superficie a cosechar, considerando que las faenas se realizarán en dos etapas, la segunda de las cuales se iniciará cuando mejoren las condiciones climáticas. En este caso se está haciendo un volteo dirigido dentro de la plantación, para afectar lo menos posible los núcleos nativos que pueden existir dentro del rodal a cosechar. En este caso las especies nativas que tenemos son principalmente boldo, litre y peumo, y por lo tanto se está haciendo todo lo posible para protegerlas. No se ha cortado ninguna especie nativa en ningún caso, la idea es poder dejar la mayor cantidad de especies nativas que de algún modo favorezcan el proceso que se va a implementar en el sector”.

Además de las labores propias de faenas de cosecha, añade que los trabajadores fueron capacitados y se estableció dentro de las bases de la licitación que se dejaran la mayor cantidad de especies nativas. “Ahora, siempre va a existir una alteración, porque estamos hablando de volteo de árboles que tienen entre 20 a 30 metros de altura, por lo tanto, es muy probable que alguna vegetación nativa se vea dañada; no obstante, estamos tratando de evitar que eso ocurra”.

El área que se encuentra afecta a las labores de cosecha, tiene carácter de recinto privado (propiedad de la Universidad de Concepción). No obstante, es de conocimiento su uso para recreación y deportes por parte de la comunidad local y en ese marco, la Universidad hace un especial llamado a no transitar por esos sectores y adoptar medidas de seguridad para evitar accidentes.

Universidad de Concepción y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lanzan guía de acción climática

La crisis climática y desafíos ambientales, hacen cada vez más urgentes medidas concretas para enfrentarlos. En ese contexto, la Universidad de Concepción y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentan “Guía para la acción climática en municipios y gobiernos regionales: Hacia territorios carbono-neutrales y resilientes”, publicación que propone 22 medidas concretas y realizables por gobiernos locales para enfrentar el cambio climático.

La guía, fue preparada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID y el Ministerio de Medioambiente.) Del mismo modo, la actividad organizada por el proyecto Campus Naturaleza, UdeC + Sustentable y Dirección de Comunicaciones, es parte de las conmemoraciones por el Día de la Tierra.

El objetivo del documento es empoderar a los líderes regionales y comunales para que actúen de manera decisiva en la lucha contra el cambio climático. También, identifica las transformaciones necesarias para un futuro carbono neutral y resiliente junto con las acciones climáticas para implementar este cambio, superando sus barreras e inspirando a sus comunidades. El documento fue desarrollado a partir de talleres con actores claves a nivel nacional, regional y comunal, además del análisis de literatura y la revisión de experiencias en la región.

La Vicerrectora de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio, Ximena Gauché Marchetti comenta que “fue una feliz coincidencia realizar esta actividad justamente en el Día Internacional de la Tierra. Sabemos que este es un tema que ocupa y que preocupa a la comunidad, no solo de esta región, sino del país, y en ese sentido conecta muy bien con las preocupaciones y los compromisos que la Universidad de Concepción ha ido asumiendo, no solo en el ámbito de vinculación con el medio, sino también, y de manera transversal, en una preocupación por el medio ambiente, por el cuidado de la biodiversidad, en nuestro plan estratégico, y a través de una acción muy concreta, como es el proyecto Campus Naturaleza”.

“Esta iniciativa, se presentó hace casi un año y aspira a ser un legado para las nuevas generaciones, lo cual también es importante destacar, porque este no es un tema solamente para quienes hoy día estamos viviendo, sino para quienes vienen. Por lo tanto, desde esa perspectiva, que el país disponga de una guía como la que hoy día se presenta en este trabajo conjunto del BID con el Ministerio de Medio Ambiente, es un aporte particularmente interesante a los territorios, como es de nuestro interés como una universidad con tanta pertinencia territorial en Ñuble, Biobío y Concepción”.

Campus Naturaleza

El director del proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, Dr. Cristian Echeverría Leal, explica que la guía permite entregar orientación, los tipos de acciones climáticas que se pueden ejecutar, para poder tener ciertas ciudades, sistemas urbanos más resilientes. “En particular, Campus Naturaleza ya viene a materializar esas acciones, ya que planea varios tipos de líneas de acción. Una de ellas es la restauración ecológica de bosque nativo, que está dentro también de lo que es avanzar al carbono neutralidad; también recuperar áreas que son invadidas por especies exóticas, recuperar como bosque nativo y proteger a través de acciones de conservación in situ, ecosistemas terrestres y acuáticos”

“Para nosotros, es una gran oportunidad que el Banco Interamericano de Desarrollo haya considerado a Campo Naturaleza para dar a conocer la guía, ya que reconocieron en nosotros, en nuestras líneas de acción, lo alineados que estamos, con las metas que persigue el BID en relación a apoyar acciones climáticas”.

Asimismo, destaca la coherencia entre lo que se dice y se hace, en este caso “al lanzar la guía de acción climática en un lugar donde ya se están tomando este tipo de acciones: las que incluyen zonas cortafuegos, la restauración, conservación de ecosistemas sobre todo en lugares que tienen mucha influencia para el bienestar humano”.

Pablo Angelelli, jefe de Operaciones del BID, comenta que “la guía, formulada con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente, espera ser una herramienta brújula para los gobiernos regionales y municipales, proporcionándoles medidas concretas y pertinentes para actuar con celeridad y lograr un alto impacto significativo en la mitigación y adaptación climática. Cada territorio tiene sus particularidades, capacidades y recursos, por lo que se anima a las y los usuarios de esta herramienta a adaptar las transformaciones y acciones sugeridas según su contexto específico”.

En el mismo sentido, Hipólito Talbot Wright, uno de los autores del documento y quien trabaja en la División de Cambio Climático del BID, sostiene que “la acción climática requiere que los gobiernos locales y las municipalidades tengan su parte también. Muchas de las competencias para alcanzar la acción climática están ahí y la Ley Marco de Cambio Climático les pide que tengan planes de acción climática tanto a nivel regional como comunal. Entonces, un poco la idea de este libro no es decirles qué hacer, pero es un poco una especie de lista de acciones que ellos podrían usar para lograr sus objetivos climáticos en sus regiones y comunas. Entonces, un poco lo que estamos tratando de hacer es crear información, crear conocimiento y que ese conocimiento esté disponible, pero también específicamente en temas de municipios y gobiernos regionales y no de manera general”.

Añade que “este lugar es un ejemplo de algo que la guía misma recomienda también. No es solamente un proyecto de conservación, sino que está en la ciudad misma. Le genera un montón de beneficios ambientales, pero también culturales a la ciudad. Y yo creo que es un excelente ejemplo de lo que tenemos que ir apuntando como para generar mitigación y adaptación al cambio climático en Chile”.

La actividad culminó con una visita a los terrenos del proyecto Campus Naturaleza con representantes de municipios, a quienes se les hizo entrega simbólica de la guía.

Consejo Consultivo Mixto de Campus Naturaleza visita experiencia de restauración ecológica en Parque Nonguén

Hace 13 años, este sector ubicado en el sur de lo que hoy es el Parque Nacional Nonguén, lucía otra cara. Un incendio forestal, ocurrido en 1999, separó en dos un importante fragmento de bosque nativo, con el consiguiente perjuicio para la biodiversidad y para el ser humano.

Pino radiata y aromo australiano, invadieron entonces el lugar. Eso, hasta el 2011, cuando el Laboratorio de Ecología de Paisaje de la Universidad de Concepción, comenzó un proyecto para restaurar esos sectores degradados, reemplazar las especies exóticas invasoras por especies nativas de la zona y asistir a la naturaleza en su proceso de recuperación.

Conocer esa historia, fue el objetivo de una visita realizada por el Consejo Consultivo Mixto del proyecto Campus Naturaleza UdeC. Esta es una instancia en que participan la comunidad universitaria, instituciones afines y representantes de la sociedad civil, que informarán de las distintas aristas del proyecto y a la vez, recogerán sugerencias e inquietudes desde sus respectivos sectores.

Nonguén y los cerros adyacentes a la universidad, comparten una historia en común. Por ello, la experiencia de la Unidad Experimental de Restauración Ecológica en esta área administrada por CONAF es muy valiosa, pues permite disponer de antecedentes para ejecutar a futuro acciones de restauración ecológica y conservación ex situ de la biodiversidad en la iniciativa de la Casa de Estudios.

El Director del proyecto Campus Naturaleza, Dr. Cristian Echeverría Leal, explica que “el Consejo Consultivo Mixto fue invitado a conocer una de las primeras experiencias de restauración ecológica de los bosques caducifolios de Concepción, en el Parque Nacional Nonguén, la cual comenzó en el 2011 gracias a una alianza público-privada. Entonces, durante la visita, los diferentes miembros del Consejo Consultivo, desde sus diferentes sectores pudieron dimensionar claramente los esfuerzos que se requieren para poder revertir la degradación de los bosques nativos de la zona, que implica un trabajo multisectorial e interdisciplinario, desde lo que es entender los rendimientos de operaciones forestales, y eliminación de especies invasoras, hasta las técnicas de propagación de plantas, el involucramiento también de la comunidad local y la importancia de la ciencia para poder ver el mejor rendimiento y asegurar que los atributos ecológicos se están recuperando y que estamos poniendo el ecosistema en la trayectoria deseada”.

“Dentro de las líneas de acción de Campus Naturaleza, una de ellas es la restauración ecológica de áreas cubiertas actualmente con monocultivos de eucaliptus y áreas con invasión de aromos y otras especies exóticas. Lo que se planea, de acá a los próximos años, es la restauración de estas áreas, y en ese contexto era importante llevar al Consejo Consultivo Mixto para que conociera una experiencia similar a lo que se pretende realizar, dadas la cercanía con los ecosistemas que tiene Campus Naturaleza con el Parque Nacional Nonguén”, enfatiza.

Representantes del Consejo Consultivo Mixto

Bárbara Müller Catalán, parte del consejo Consultivo Mixto y representante de la Dirección del Medio Ambiente de la Municipalidad de Concepción, comenta que, al visitar el ensayo de restauración en el parque nacional, “se distingue una forma más lúdica y didáctica de acercarse a la teoría de Campus Naturaleza. En el fondo, es una forma muy tangible de ver cómo se va a desarrollar esta iniciativa, esta ha sido una jornada muy explicativa junto al equipo del proyecto, me resolvieron muchas dudas con respecto a este trabajo que es hermoso y que involucra mucha paciencia”.

En tanto, José Miguel Cid Baeza, Consejero de Campus Naturaleza y representante del Sindicato 3 de los trabajadores de la Universidad de Concepción, señala que “realmente es algo maravilloso, parece milagroso ver cómo la naturaleza, con ciertas condiciones básicas, es capaz de recuperarse. Esta investigación demuestra algo milagroso que en tan poco tiempo pueda recuperarse un bosque nativo. Lo interesante es también poder darse cuenta de la técnica y la forma en que se está llevando a cabo este trabajo, que también se va a aplicar en Campus Naturaleza”.

“El bosque nativo es una fuente de vida. Yo creo que Campus Naturaleza es una iniciativa excelente, creo que nos invita a soñar, invita a creer que la ciudad puede conectarse con el bosque y que la misma gente puedan volverse agentes de cambio. Estoy seguro que va a haber una transformación multifuncional y poder ver eso, sin lugar a dudas y que adultos mayores, niños y jóvenes puedan ver eso, será una fuente incomparable de riquezas”, comenta Sebastián Parra, de la Corporación Cultural Actos Sinestésicos.

El proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, conservará 25 hectáreas de ecosistemas acuáticos y de ecosistemas relictos de bosque caducifolio de Concepción, ubicados en los cerros adyacentes a la Casa de Estudios. Además, se realizarán labores de restauración ecológica, conservación ex situ de la biodiversidad, acciones de salud integral y bienestar humano, entre otras.

“La conservación de la naturaleza no se puede realizar sin las comunidades”

Camila Iturra, Senior Donor Programme Manager de Fauna & Flora,


La historia de Fauna y Flora Internacional, ONG inglesa ligada a la conservación de la naturaleza, es muy antigua, pero iniciada con fines diametralmente opuestos a los actuales: la caza de animales. “Aristócratas británicos, preocupados por la falta de animales para cazar en Sudáfrica, decidieron crear una agrupación con ese fin. Sin embargo, con el tiempo, se formó un parque nacional (Parque Nacional Kruger) y la organización comenzó a pensar realmente en conservación de fauna”.

Camila Iturra, Senior Donor Programme Manager de Fauna & Flora, explica así los comienzos de la institución con más trayectoria a nivel internacional en este ámbito, cuya misión es crear un futuro sostenible para el planeta, donde la biodiversidad es conservada por las personas que viven más cerca de ella.

La profesional chilena, pero radicada la mayor parte de su vida en Inglaterra, estuvo en Concepción para conocer el proyecto Campus Naturaleza y compartir su visión global acerca de la conservación con estudiantes de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción.

“Toma bastante tiempo hablar con la gente y construir confianzas”, comenta Iturra, en relación al trabajo de Flora y Fauna, ligado a comunidades cercanas a lugares donde se ejecutan proyectos. “Siempre hay inconvenientes, pero que con el tiempo se resuelven. Cada proyecto funciona, pero es usual que haya desajustes. No todas las personas que viven cerca de los proyectos están de acuerdo, porque piensan que eso se hace para ganar dinero, entonces es difícil explicar para que se hace realmente esto, cuáles son los objetivos y que nosotros, no estamos ahí para hacer dinero o hacer negocios”, comenta.

En el transcurso del tiempo y, con relación a la conservación de la fauna y flora, ¿has visto un cambio de paradigma a nivel mundial?

Sí, yo he trabajado durante 24 años en la institución y ha cambiado bastante la visión, en cuanto a la importancia de cuidar el medioambiente. En estos últimos 10 años, la crisis climática e incidentes como incendios, entre otros, afectan a las personas directamente y todos los días. La gente quiere saber quién tiene la solución y están entendiendo, cada vez más, que necesitamos hacer proyectos para conservar la naturaleza, porque de esa forma vamos a ayudar a resolver estos problemas.

Si bien hemos trabajado durante mucho tiempo en diversas iniciativas de conservación exitosas en el mundo, yo destaco lo que ocurrió en Belice. Allí, una comunidad local de indígenas maya vinieron hasta nosotros para pedirnos ayuda para conservar un bosque cercano.

Querían cortar esos árboles con fines inmobiliarios y de negocios. Entonces hace 25 años, Flora y Fauna comenzó a trabajar con ellos y actualmente, es un bosque que ha crecido mucho. Eso es un ejemplo de cómo un grupo de 30 personas, no sólo consigue conservar un bosque, sino que también puede hacerlo crecer. Hoy, incluso ellos compraron una parte de ese bosque, y es un lugar muy lindo, en el que lograron conservar especies amenazadas en un proyecto que es ejemplo de sostenibilidad, donde se ha trabajado con la comunidad local.

Del mismo modo, en la localidad en Cairú en la costa atlántica de Brasil, también ocurrió algo muy parecido con el trabajo con la comunidad local de manera exitosa, y esas iniciativas se repiten en África, en Asia Central y otros lugares en el mundo.

En este sentido, ¿hay algún tipo de presión sobre la comunidad científica para desarrollar proyectos de conservación en el mundo?

Personalmente, no creo que sea más presión, porque ya estamos listos, ya sabemos lo que queremos hacer. Lo que hace falta es que los gobiernos, el mundo de los negocios y distintos actores de la comunidad internacional, nos apoyen. De verdad, se necesita su colaboración, teniendo en cuenta los compromisos globales asumidos por los diferentes países.

Una muestra es Campus Naturaleza, donde desde la ciencia se desarrolla un proyecto que tiene por objetivo la restauración y conservación de bosques, un proyecto que busca apoyos desde la universidad.

Creo que es un privilegio para la ciudad tener este entorno natural tan cercano. Por lo mismo, creo que Campus Naturaleza se convertirá en un foco, que atraerá cada vez más miradas de personas, y organizaciones.

Columna de opinión: Riesgo latente de incendios forestales y necesidad de planificación territorial

En el actual contexto de altas temperaturas, cambio climático y alteraciones producidas por el ser humano, entre otros, los incendios forestales se alzan como el riesgo más latente que afecta a personas, ecosistemas nativos y zonas productivas.

Las características que hacen a algunos territorios más propensos a incendios forestales, son la acumulación de biomasa, es decir combustible, de forma permanente por varios años. El otro aspecto relevante es la continuidad de este combustible a lo largo del paisaje.

Actualmente existen extensos paisajes muy homogéneos, con alta biomasa acumulada por muchos años, incluso décadas. Esto se suma a las condiciones climáticas existentes, con olas de calor, con sequía, que los hacen más vulnerables a la ocurrencia de incendios.

En esta temporada, los riesgos de siniestros de envergadura existen. Anteriormente, las investigaciones que realizamos en 2022 y 2023, a través del Laboratorio de Ecología de Paisaje UdeC, revelaron que las comunas de Santa Juana, Hualqui, Penco y Tomé tenían alta vulnerabilidad, riesgos que lamentablemente se vieron confirmados con miles de hectáreas a merced de las llamas, cuya severidad acabó con vidas humanas, bosques y fauna.

Por otra parte, algunas especies arbóreas también tienen incidencia en la propagación de incendios. El caso de los pinos marítimos existentes en la zona de Concepción, es emblemático, pues son árboles muy longevos, en algunos casos centenarios, que concentran gran cantidad de biomasa. La presencia de estos individuos, repercute en una mayor propagación de los incendios, frente a factores como olas de calor o también vientos por sobre los 30 kilómetros por hora.

En este mismo sentido, el establecimiento de plantaciones en forma regular, en línea, hace también que la propagación de un incendio sea mucho más rápida. Investigaciones realizadas en Estados Unidos, demostraron que, en caso de plantaciones para restauración o recuperación de bosques, es necesario romper la homogeneidad del paisaje, es decir, plantar en forma desordenada, para dejar espacios vacíos, y no una continuidad de combustible tanto en escala de sitio, como en escala de paisaje.

En los últimos treinta años se ha acortado la distancia entre las plantaciones forestales y las viviendas en sectores rurales o zonas pobladas. Si bien existe actualmente una discusión entre la academia y el sector público para avanzar en la identificación de zonas de riesgo, dada por la interface entre plantaciones forestales y áreas urbanas, entre otros aspectos, es evidente la necesidad de una planificación territorial que minimice los riesgos y que maximice, al mismo tiempo, los servicios ecosistémicos para el bienestar humano, no solamente como carácter indicativo. Falta dar un paso que nos permita mejorar realmente la planificación territorial con el fin de reducir la vulnerabilidad a incendios, avanzar hacia la sustentabilidad y fortalecer la resiliencia de los sistemas socio-ecológicos.

Dr. Cristian Echeverría Leal

Ingeniero Forestal, M.Phil., Ph.D, Universidad de Cambridge, Inglaterra, Académico Facultad de Ciencias Forestales UdeC, Director Proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción

Inician línea de conservación ex situ en Campus Naturaleza

La Universidad de Concepción, dispondrá de 6 hectáreas para implementar la primera colección para la conservación ex situ de especies amenazadas chilenas, en el proyecto Campus Naturaleza.  


Nadie sabe si se necesitará un arca de Noé. Si bien la figura bíblica o arquetipo suscita debate, la presencia de algún artefacto que permita salvar lo amenazado es un aspecto presente en la mente humana desde tiempos inmemoriales.

La presión sobre ecosistemas frágiles existe y va en aumento debido a la crisis climática global y otros factores asociados al ser humano. En este contexto, la conservación ex situ, se alza como una herramienta concreta, que permite la preservación de especies vegetales amenazadas, bajo la forma de un jardín botánico o colecciones vivas de especies en riesgo de extinción

El proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, implementará a mediado plazo, 6 hectáreas de conservación ex situ. Esta acción, llegará para complementar la conservación in-situ en 25 hectáreas de ecosistemas relictos de Bosque Caducifolio de Concepción, ecosistemas acuáticos, además de labores futuras de restauración ecológica, bienestar humano y salud integral, entre otras aristas.

El Director del Proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, Dr. Cristian Echeverría L, comenta que las primeras especies que habitarán las superficies de conservación ex situ, serán las tres especies del género Nothofagus amenazadas en Sudamérica y que son endémicas de Chile. Ellos son Nothofagus alessandrii (ruil), en peligro, N. glauca (hualo) y N. macrocarpa (roble de Santiago), en estado vulnerable, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UINCN) y su plataforma de información, la más completa y exhaustiva acerca de la biodiversidad global hasta el momento.

El Dr. Echeverría, quien también es director del Laboratorio de Ecología de Paisaje (LEP UdeC), explica que trabajaron en la Lista Roja de Nothofagus del Mundo, en conjunto con Botanic Gardens Conservations International (BGCI). Estas labores de evaluación global “revelaron la urgente necesidad de conservar estas especies que se encuentran seriamente amenazadas”.

Plantación de eucaliptus, adyacente al relicto principal de Bosque Caducifolio de Concepción, que será la primera en cosecharse.

Debido a financiamiento internacional procedente de la Fundación Franklinia de Suiza y en asociación con la Universidad de Chile, Instituto Forestal (Infor), Universidad Católica del Maule, Universidad de Talca, Inía, Club del Árbol de Talca, INIA y el (BGCI), se ejecuta el proyecto Conservación y Restauración de las especies amenazadas de Nothofagus en América del Sur”. Esta iniciativa, es liderada por la Universidad de Concepción, a través del Laboratorio de Ecología de Paisaje.

Salvaguardar la diversidad genética

El director del proyecto Campus Naturaleza, expresa que el objetivo de la iniciativa internacional es desarrollar acciones de conservación exitosas. En ese marco, “nuestra Casa de Estudios, ha destinado seis hectáreas actualmente cubiertas por una plantación de eucaliptus para convertir en la primera colección exitosa de Nothofagus amenazados de Chile. Todo el conocimiento reunido en torno a Franklinia, que es un trabajo colaborativo de varias instituciones chilenas, se aplicará aquí a partir de 2024 para establecer la preparación del sitio y luego, a mitad del 2024, cumplir con el anhelo de iniciar la primera fase de la conservación ex situ”.

En sentido similar, desde el Botanic Gardens Conservations International (BGCI), en Inglaterra, la Gerente de Proyectos de Conservación de Plantas para la Región de América Latina y Caribe, Noelia Álvarez de Román, señala que “las colecciones de plantas ex situ juegan un papel importantísimo en la conservación de biodiversidad en el contexto de presión antropogénica, alteración del hábitat y cambio climático. Desafortunadamente y cada vez más, existen casos en el que la única manera de evitar la extinción de una especie es a través de la conservación ex situ”.

En relación al caso específico de Chile, comenta que el objetivo del proyecto de conservación de las tres especies de Nothofagus amenazadas son salvaguardar su diversidad genética por medio de colecciones ex situ (bancos de semillas y colecciones vivas). “Estas colecciones a su vez van a contribuir a acciones de conservación in situ, con actividades de restauración ecológica en áreas de distribución de las especies que se encuentren degradadas. Otro aspecto importante del proyecto es la capacitación de conservacionistas y comunidades locales en aspectos como la colección de semillas, propagación y restauración ecológica. Además, la sostenibilidad del proyecto lleva consigo un fuerte programa de diseminación sobre la importancia de la conservación de Nothofagus a nivel de sociedad civil y tomadores de decisiones”, puntualiza.

En tanto, el Dr. Echeverría, indica que “la preparación del sitio, implica despejar áreas cubiertas actualmente por especies arbóreas exóticas. Esas acciones son a corto plazo, en enero o febrero, para reducir el impacto en el suelo, sostiene el académico UdeC, agregando que la corta de plantaciones exóticas contribuyen al objetivo de prevenir incendios forestales en esta temporada.

Disminuir la carga de combustible

El Encargado de Propiedades y Gestión Forestal de la Universidad de Concepción, Juan Emilio Espinoza, expone que “la universidad tiene una superficie de 303 hectáreas en su conjunto. Dentro de eso, el 80% corresponde a superficie vegetal. Estamos hablando de plantaciones de eucaliptus, principalmente, y bosque nativo. Entonces, este año planteamos la posibilidad de reducir el material combustible a través de la cosecha, para otorgar espacio y reemplazar las plantaciones forestales por bosque nativo”.

El Ingeniero Forestal, revela que “estamos hablando de tres especies del género Nothofagus, que se encuentran amenazadas. Las vamos a traer acá a la universidad. Y para eso hemos desarrollado planes y normas de manejo, para establecer los rodales que se van a cosechar (eucaliptus), las plantaciones que van a salir, y los sectores donde hay que realizar fajas libres de vegetación y fajas corta combustible. En la primera, se hace una corta tala de los árboles que componen las plantaciones (eucaliptus y pinos), además de los arbustos para reducir la carga combustible; la otra es una faja corta combustible, que lo que hace es reducir la densidad del rodal. En este caso a través de un raleo, se sacan solo algunos individuos y no toda la densidad del predio. En este caso, el objetivo es cortar la continuidad en caso de un incendio forestal, que no se propague de un rodal a otro, sino que pueda existir una faja amplia de zona despejada que no permita el avance del fuego”, sostiene.

Cabe señalar, que debido a las extremas condiciones meteorológicas que se esperan para este verano, se restringirán las visitas guiadas al área del proyecto Campus Naturaleza. Si bien la universidad tiene protocolos, medidas de prevención y emergencias en caso de incendio, siempre es necesaria la colaboración de la comunidad. Por ello, se hace un especial llamado a respetar las medidas, informarse y ser partícipes de los cuidados que debe tener un entorno natural privilegiado cercano a la ciudad.

Universidades reflexionan en torno a desafíos y compromisos ambientales globales

La actividad, organizada por la Universidad de Concepción y realizada en Santiago, contó con la participación de distintos actores del mundo público, académico, privado y de las organizaciones sociales. En el evento, también se presentó el proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, iniciativa que tiene entre sus ejes la conservación de la biodiversidad y el beneficio del contacto permanente de las personas con el entorno natural.


Cómo las universidades y distintos actores se articulan frente a los actuales desafíos medioambientales fueron parte de las temáticas tratadas en el panel de conversación “Las Universidades y el cumplimiento de los compromisos ambientales globales”. La actividad, realizada Santiago, fue organizada por el proyecto Campus Naturaleza en conjunto con la sede de la Universidad de Concepción de la capital.

Representantes académicos, del Ministerio de Agricultura, Ministerio de Medioambiente, Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas y organizaciones empresariales se reunieron para conversar en torno a preguntas claves ligadas cambio climático y sostenibilidad, entre otros temas.

El Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, señaló que “las universidades están fuertemente comprometidas con el cumplimiento de los objetivos de los ODS planteados en el año 2015, de los cuales ya nos encontramos a mitad de camino y, lamentablemente, hay que ser honestos y críticos, pero también comprometidos a acelerar el paso y avanzar más rápido. En ese contexto, las universidades participan de al menos 14 de estos objetivos, 14 en los diferentes niveles de actuación. Uno de esos objetivos claves es el cuidado y preservación de la biodiversidad en nuestro planeta”.

Añadió que “de esa forma, el proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, cumple todas las dimensiones del quehacer institucional y va a ser clave en los procesos de formación de una multiplicidad de carreras, de pre y post grado, de formación continua, entre otras. Va a generar un nuevo conocimiento en diferentes áreas, y va a permitir una profunda conexión, no sólo de nuestros estudiantes con su entorno natural, sino que también de comunidades aledañas al Campus Concepción, la comunidad penquista, del país y porque no decirlo, del planeta”.

En el mismo sentido, el Vicerrector de Asuntos Económicos y Administrativos, Miguel Quiroga, explicó que “ahora empieza el proceso de licitación del Plan Maestro del proyecto Campus Naturaleza, tras un proceso donde se aprobaron las bases de licitación y otros requisitos. Esto significa que se va a conocer cómo se trabajará desde 2024 y a largo plazo.”

“Este plan maestro nos debería indicar en qué espacios deberíamos ir localizando cada una de estas actividades, entre otras materias. Entonces, a medida que vayamos creciendo, también vamos a tener una guía que nos indicará los distintos desarrollos que debe tener el proyecto, un desarrollo planificado”, sostuvo la autoridad académica.

Por su parte, Ignacia Fernández Gatica, Subsecretaria de Agricultura, expresó que “tenemos una ley que se aprobó, que define una meta de carbono-neutralidad en 2050 y que, ciertamente, nos convoca a todos y a todas más, porque es una meta de Estado. Como Ministerio de Agricultura, tenemos desafíos importantes y en ese marco, existe una agenda fuertemente puesta en términos de la sustentabilidad, cumplimiento en metas de mitigación y de adaptación para cumplir con nuestros compromisos en materia de aporte a este desafío de carbono-neutralidad. Es importante también hacerlo en un contexto en el cual la agricultura, la producción agrícola ganadera en particular, y el rubro forestal, entre otros, tengan objetivos en sintonía y no objetivos contrapuestos, hacerlo además de una manera crecientemente sustentable y amigable con el medio ambiente”, enfatiza la autoridad.

A su vez, el Dr. Mylthon Jiménez Castillo, Vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad Austral de Chile y representante del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) relevó “las universidades son espacios de confianza, donde la comunidad habitualmente se acerca, consigue el respaldo que necesita para tomar sus decisiones a múltiples niveles. Pero, además, también estamos comprometidas, en el CRUCH en general, con incorporar estos conceptos en la propia formación de los estudiantes. Ellos están llamados a enfrentar situaciones complejas en términos ambientales, donde la sustentabilidad, los compromisos del país, las acciones de sus propias profesiones pueden generar cambios a distintas escalas”.

Protección de la biodiversidad

Campus Naturaleza Universidad de Concepción, es una iniciativa inédita a nivel nacional, en la cual destacan la protección de la biodiversidad y los beneficios que conlleva la interacción de los seres humanos con su entorno natural, entre otros aspectos. Al respecto, su director, Dr. Cristian Echeverría Leal explicó que, en el contexto de los compromisos ambientales globales, Campus Naturaleza viene a dar respuesta a una serie de desafíos, en el contexto en que “muchos de nuestros sistemas socioecológicos se encuentran en riesgo”. Añadió que el proyecto es “una ventana para mirar la invaluable biodiversidad que subsiste en los últimos remanentes de bosque nativo costero que se encuentran en áreas adyacentes al Campus Patrimonial de la casa de estudios penquista”.

“Las líneas de acción convergen en la ciencia como base angular para desarrollar un proyecto que incluye iniciativas de conservación ex situ (jardín botánico con especies amenazadas chilenas) restauración ecológica e investigación científica, para ayudar a la naturaleza en su trayectoria de recuperación”, enfatizó el académico.

Asimismo, explicó que esta iniciativa no se desarrolla de manera aislada. “Entendemos que la comunidad es un pilar fundamental para ejecutar este tipo de acciones. Por ello, nuestro trabajo también ha estado enfocado en sensibilizar a las personas de cuánto dependemos de una naturaleza sana y restaurada. Desde los inicios del proyecto, se ha trabajado con actores de la sociedad civil, para trasmitir esta impronta y construir un tejido social que lo sustente hacia el futuro”.

En relación a ello, Daniela Manuschevich Vizcarra, Jefa de la División de Recursos Naturales y Biodiversidad en el Ministerio de Medio Ambiente, destacó a Campus Naturaleza como una iniciativa por su vinculación con el entorno. Y agregó “que en la medida que somos capaces de conectar la ciencia, lo espacial, el análisis ecológico, funcional, pero también con algo más profundo del ser humano, es que efectivamente estamos apuntando a esas conexiones más profundas sean más sostenibles a largo plazo”.

A su vez, Marcela Bravo Puldain, Gerenta General de Acción Empresas indicó que Campus Naturaleza UdeC es una idea muy innovadora, “absolutamente necesaria para crear conciencia en la población respecto al impacto enorme que tiene la biodiversidad en la vida de nosotros y sentir y aprender que somos naturaleza, no somos separados, por lo tanto, desde el mundo empresarial es un tremendo valor que una universidad tenga esto”.

Finalmente, Suzanne Wylie Moir, Directora Ejecutiva de Fundación Reforestemos puntualizó que el proyecto en un hito en la historia de la educación y las universidades de Chile. “Aportar con un campus de naturaleza a la región del Biobío, a Concepción en particular, y al resto del país, es realmente una contribución muy significativa, no solamente a nivel ambiental, que obviamente los bosques nativos, la biodiversidad única que tiene esa zona posee un impacto sobre nuestro medioambiente, sino que también por el impacto social, porque finalmente lo que hacen este tipo de lugares es que congregan, congregan a los estudiantes, a los cuerpos docentes, a las comunidades, a los vecinos, a las ONG, al mundo privado, que es fundamental”.

Brigadistas Forestales UdeC se capacitaron en protección de ecosistemas nativos.

Conocimientos relevantes, acerca de la identificación y protección de especies amenazadas de flora y fauna, entre otros, fueron protagonistas en la capacitación para la Brigada Forestal UdeC impartida por profesionales del proyecto Campus Naturaleza. Los brigadistas forestales, tienen una importante labor en esta temporada de verano y, además, son encargados de custodiar los terrenos adyacentes al campus central y prevenir acciones que podrían desembocar en un incendio forestal.


Identificación de pitao, naranjillo o michay araucano, entre otras especies arbóreas nativas, fueron parte de los temas en que se capacitaron los Brigadistas Forestales de la Universidad de Concepción. Profesionales del proyecto Campus Naturaleza relataron estos y otros aspectos relativos a la protección de un ecosistema único e irremplazable, que existe a pocos minutos de la ciudad y del Campus Patrimonial de la Casa de Estudios Penquista.

La Brigada Forestal UdeC previene y combate, llegado el caso, los primeros focos de incendios en los alrededores de la universidad, antes de la llegada de Bomberos o equipo externos en temporadas de verano. En ese contexto, el Encargado de Propiedades y Gestión Forestal de la UdeC, Juan Emilio Espinoza Carvajal, señaló que “la brigada forestal es efectivamente la primera línea de respuesta. Ellos tienen un protocolo de prevención, un protocolo de combate, por lo tanto, son ellos los que finalmente van a identificar situaciones de riesgo que puedan existir, tanto de incendios forestales, como riesgos para la fauna que tenemos, para las especies amenazadas, entre otros. Ellos son los que siempre están en terreno, haciendo rondas de vigilancia y son ellos los que nos van a alertar en caso de cualquier emergencia o situación”.

Agregó que esta instancia fue muy relevante, “ya que la brigada tiene el rol de proteger todo este patrimonio natural que nosotros tenemos como Universidad de Concepción y que ahora forma parte del proyecto Campus Naturaleza. Esperamos que esta sea la primera de otras capacitaciones en donde Campus Naturaleza pueda apoyar a la brigada forestal y en la medida que la brigada se sienta identificada y capacitada, va a poder actuar de mejor forma, porque va a entender el rol que está cumpliendo y lo que estamos protegiendo realmente”, enfatiza.

Biodiversidad

La Encargada de Conservación del proyecto Campus Naturaleza UdeC, Silvana Campos Villavicencio, expresó en el marco de la capacitación, que “el bosque nativo se distribuye en pequeños remanentes que dan cuenta de la fragmentación progresiva y pérdida de hábitat que ha ocurrido a nivel local, donde actualmente existen múltiples presiones debido a su localización en la interfaz urbano- forestal del Gran Concepción.

Explicó que todas las amenazas hacen que los fragmentos de ecosistemas nativos y las especies que habitan en ellos sean altamente frágiles y vulnerables, y que por lo tanto requieran de medidas de conservación efectiva y prevención de riesgos asociados al ser humano.

“Los remanentes que se encuentran dentro de las superficies del proyecto, corresponden al Bosque Caducifolio de Concepción, un ecosistema de transición entre las especies que habitan la zona central y sur del país. Por ese motivo, sus características son únicas y no se encuentran en otro lugar, con especies como el naranjillo, en categoría Vulnerable (VU) según el Reglamento de Clasificación de especies (RCE) de Chile, que considera a esta con un riesgo alto de extinción en estado silvestre. En ese mismo sentido, también se encuentra el pitao, y el arbusto michay araucano, ambos con un riesgo muy alto de extinción, es decir, se encuentran En Peligro (EN)”.

En relación a la fauna existente, la Ingeniera en Conservación de Recursos Naturales sostuvo que “el uso de cámaras trampa o de seguimiento y las grabadoras acústicas, son métodos no invasivos para detectar la presencia o ausencia de fauna de manera que podamos generar una línea base estandarizada y georreferenciada de las especies que habitan el lugar. La información recopilada permite estudiar patrones de comportamiento diario o estacional de las especies, realizar estimaciones y análisis de biodiversidad, observar tendencias y cambios del uso de los sitios”.

En la misma línea, Valentina Valeria Macaya, brigadista forestal UdeC, miembro de Bomberos y Bióloga Marina, indicó que “es importante cuidar el bosque, la prevención del incendio, debido a que aquí hay especies endémicas, especies que solo se encuentran en esta parte de Chile”. También, destacó que la prevención de los incendios es un aspecto muy importante, ya que con ello se protegen los ecosistemas nativos existentes a pasos de la universidad. “Mi labor de brigadista, puede contribuir de alguna manera a conservar el patrimonio de la UdeC y es algo que me hace crecer como bióloga”, concluyó.

La Brigada Forestal está compuesta por siete personas, quienes realizan rondas en distintos horarios durante el día, en los terrenos adyacentes al Campus Patrimonial UdeC para detectar posibles acciones sospechosas de personas y prevenir con ello la ocurrencia de un siniestro, entre otras tareas. Así mismo, son los encargados de ejecutar los protocolos de emergencia en caso necesario, en el contexto del plan de la universidad, que comenzó en noviembre, y que se mantendrá activo hasta abril de 2024.

Liberan monitos del monte en terrenos del proyecto Campus Naturaleza UdeC

Dos ejemplares de monito del monte (Dromiciops gliroides), procedentes del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad de Concepción, en Chillán, fueron liberados en los remanentes de bosque nativo, que forman parte del proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción. Esta es la primera actividad, de otras similares, que se realizarán junto al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), y que tendrán el objetivo de ampliar el hábitat para diversas especies de fauna endémica de la zona.


“Había muchas cenizas y brasas. Nosotros pensamos primero que era un ratón, pero después supimos que era un monito del monte, llamamos al SAG y nos dieron la información sobre cómo tenerlo hasta que ellos llegaran. Ahora me invitaron a la liberación y es emocionante participar en esto”. Mauricio Nahuelquin, relata que estaban en labores de limpieza en el sector de Poñen (Florida) tras los incendios de febrero de este año, cuando encontraron a un ejemplar de monito del monte (Dromiciops gliroides), dando inicio a una cadena, que culminó con el ingreso del marsupial a su nuevo hogar en terrenos del proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción.

Este ejemplar, junto a otro procedente de Chiguayante, estuvieron 10 meses bajo los cuidados del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad de Concepción sede Chillán, para convertirse ahora en huéspedes de una iniciativa inédita iniciativa a nivel nacional. A través del proyecto, la universidad conservará 25 hectáreas de bosques relictos y de ecosistemas acuáticos, además de acciones de conservación de la naturaleza, restauración ecológica, bienestar humano y salud integral, entre otras aristas.

El director del Proyecto Campus Naturaleza UdeC, Dr. Cristian Echeverría L, comenta que esta actividad “viene a confirmar el compromiso de la universidad de asegurar la protección de la biodiversidad a largo plazo y al mismo tiempo crecer en superficies de hábitats para distintas especies. Todo esto se da desde una mirada interdisciplinaria y de compromiso de varias facultades para la protección de la biodiversidad y su conexión con el bienestar humano”.

Agrega que el proyecto Campus Naturaleza está siendo visto como un lugar que asegurará la continuidad de ciertas especies en el futuro. “Este es un espacio que custodia la biodiversidad local, en donde es posible recibir fauna que ha sido afectada por diferentes factores antrópicos, como incendios o destrucción de hábitats. Esta es la primera de varias liberaciones, en donde lo que se busca es ampliar el hábitat para que distintas especies puedan desarrollarse, dispersarse y reproducirse, en el contexto de las líneas de acción del proyecto, inmersas en superficies que contienen los últimos vestigios de lo que alguna vez fue el Bosque Caducifolio de Concepción, un ecosistema de transición entre las especies que habitan la zona central y sur del país. Por ese motivo, sus características son únicas y no se encuentran en otro lugar”, enfatiza.

Desde Chillán

La Dr. Paula Aravena B., Médico Veterinario y Directora del Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de la Universidad de Concepción en Chillán, expresa que “estos ejemplares de monito del monte, son víctimas de los últimos incendios forestales, donde sufrieron intoxicación por humo y quemaduras en su piel. Tenemos una ejemplar hembra, que ingresó a nuestro centro el 4 de febrero desde Florida y un ejemplar macho que ingresó procedente de Chiguayante, un poco después”.

Añade que lo más importante es el rol que cumplen dentro del bosque nativo. “Ellos tienen un rol ecológico muy relevante en la fertilización del bosque nativo, ya que consumen semillas y la van defecando de manera íntegra, no como los roedores que la rompen. Acá, ellos tragan las semillas, dejando estas heces que van a tener mejores capacidades que si estuviera la semilla sola en el ambiente natural.

Además, los monitos del monte se mueven en un rango hogar por alrededor de un kilómetro cuadrado; en ese movimiento, van diseminando las semillas de bosque nativo a distintos lugares dentro de ese territorio”.

“Los incendios forestales hace que hayan inhalado monóxido de carbono y este ocupa espacio en el cuerpo donde debería haber moléculas que transportan oxígeno. De esa manera, el animal comienza a perder la cantidad de oxígeno pulmonar y se van intoxicando, lo que desemboca en su muerte. Es muy difícil remediar eso, considerando que son ejemplares muy pequeños de 30 gramos aproximadamente; el macho cuando llegó pesaba 10 gramos, por lo tanto, llevar a un paciente de ese tamaño a una trayectoria de recuperación y que esté sano es dificultoso”.

“Después se deben realizar distintos manejos con ellos a nivel alimentario para que luego se ambienten al ecosistema nuevo, que en este caso es un área protegida por la propia universidad, es un espacio saludable, donde también hay más ejemplares, existe abundante alimento, lo que les posibilitará una buena vida a futuro”, agrega la especialista.

En otro sentido, el Director Regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Roberto Ferrada, señala que “es muy satisfactorio estar acá, a un par de cuadras del centro de Concepción liberando estos ejemplares luego de 10 meses de recuperación, reinsertándolos en su medio ambiente. Además, queremos reconocer el tremendo trabajo que realizan los colaboradores de este centro y también el de Mauricio, quien hizo la denuncia de esta hembra afectada por los incendios forestales de febrero pasado. Nuevamente, vemos el resultado de un trabajo colaborativo entre la comunidad representada hoy por Mauricio, quien dio aviso oportuno al SAG, permitiendo su traslado al Centro de Rescate, que permite que estemos dando esta buena noticia a la comunidad”,

En relación a los incendios forestales que podrían afectar la región durante la temporada estival, el directivo del SAG recordó que “cuando se producen incendios forestales los animales huyen del lugar buscando refugio, relocalizándose en forma natural. Si encontramos ejemplares escapando debemos dejarlos que sigan su camino y en aquellos casos en que estén lesionados o con quemaduras debemos intervenir, ya que requieren de nuestra ayuda. Por ello, solicitamos informar al SAG para coordinar su rescate o trasladarlos en forma directa a los centros autorizados por el Servicio para su atención oportuna”, dijo el directivo.

El monito del monte se encuentra protegido por la Ley de Caza y está clasificado como especie beneficiosa para la actividad silvoagropecuaria. Los dos ejemplares vivirán en terrenos del proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, donde existen ecosistemas nativos y hábitats aptos para su desarrollo.

Investigadoras europeas visitan proyecto Campus Naturaleza UdeC

Con una visita al bosque nativo, culminó la estadía de las investigadoras Sylwia Kulczyk y Marta Derek. Las académicas de la Universidad de Varsovia, en Polonia, comentaron sus impresiones y la relación de Campus Naturaleza con temáticas cada vez más atingentes a nivel global.


“No conozco otro tipo de proyecto que abra tantas posibilidades, tanto para investigación ecológica como para las personas, considerando que es un terreno que queda al lado del campus de la universidad”. La Dra. Sylwia Kulczyk, académica de la Universidad de Varsovia, Polonia, comienza de esa forma comentando sus impresiones sobre la visita que sostuvo junto a la investigadora Marta Derek a los terrenos donde se implementará el proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción.

Ambas investigadoras, sostuvieron una charla sobre el vínculo entre la naturaleza y las personas desde el enfoque de los servicios ecosistémicos culturales, para estudiantes de la Facultad de Ciencias Forestales de la casa de estudios. De la misma forma, junto al Director del proyecto Campus Naturaleza, Dr. Cristian Echeverría L., también conocieron el remanente principal de bosque nativo costero, que es el corazón de esta inédita iniciativa en Chile, que abordará aspectos de conservación de la biodiversidad y los beneficios del contacto permanente de las personas con el entorno natural, entre otros.

“Hay que hacer esos enlaces entre el bosque y la gente, estudiantes y visitantes. Hay tantas opciones, que, de verdad, en nuestra visita al bosque nos quedamos impresionadas porque abre muchas posibilidades. Personalmente, me gustaría visitarlos en algunos años, estoy segura que esto va a crecer mucho. Por todo esto, nos gustaría mirar y acompañarles desde fuera en ese proceso”, señala Kulczyk.

Indica que, desde su experiencia, es relevante conocer la percepción que tienen las personas acerca del proyecto. “Nosotros a nuestro público general en Polonia, les preguntamos sobre las plantas, si reconocen los sonidos, entre otros elementos y así nos hacemos una imagen de cómo estamos y en qué podemos trabajar.

Agrega que a nivel mundial hay un cambio en los paradigmas en relación al interés del ser humano por la naturaleza. “Hay una demanda, por ejemplo, en paseos con especialistas para conocer la naturaleza. En Varsovia, tuvimos una experiencia con un experto europeo en plantas comestibles. A nosotras nos invitaron y nos parecía una locura que la gente pagara 70 dólares por un recorrido de dos horas, pero a las personas les interesa. Al parecer eso de las plantas comestibles es una información nueva, pero resulta que mi propia abuela conocía esas plantas porque las utilizaban para alimentarse durante la guerra. Entonces hay aprendizajes que son nuevos, pero que son redescubrimientos de saberes que ya existían y que interesan, en un contexto donde es complejo combinar el conocimiento científico con el mundo público”.

Temáticas globales

La pandemia, el cambio climático, la naturaleza y la salud mental de las personas son temas importantes a nivel global, explica la Dra. Marta Derek, también académica de la Universidad de Varsovia. “En Polonia, por ejemplo, realizamos una investigación sobre cómo las personas usan la naturaleza y durante la pandemia, descubrimos que mucha gente empezó a ir a los lugares naturales, sobre todo aquellos que están fuera de la ciudad. Yo creo que esta es una tendencia global, en que la gente se da cuenta de la importancia que tiene la naturaleza para sus vidas y tenemos datos sobre eso, que hablan acerca de que la salud mental se beneficia del contacto de las personas con la naturaleza”.

Agrega, que para llevar estos aspectos un paso adelante, es primordial la comunicación, no sólo en el sentido de comunicar hacia las personas, sino que también para comprenderlas, saber cuáles son sus necesidades “y tratar de satisfacerlas de la manera en que podamos y hacerlo de manera sostenible”, aclara.

“Entonces, cuando pensábamos en cómo entender lo que hace la gente dentro del bosque, es posible hacerlo. Puedes hacerlo de muchas maneras, como por ejemplo preguntar, hacer encuestas; nosotros pensamos que llevar a las personas al bosque y hablar con ellos allí, nos permitiría ver realmente lo que es importante para ellos, porque cuando estás con alguien dentro del bosque, puedes comentar que es realmente lo que te interesa. Así que interpretamos esto de una manera que nos muestran las cosas que son realmente importantes para ellos, como plantas o animales”, enfatiza.

Al respecto del proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción, señala que, si bien esta es un área con acceso restringido, de todas formas, es un terreno conocido por las personas y debido a ello, se deben llevar a cabo algunas tareas con cautela. “Una de las cosas que hicimos en Polonia, fue analizar las huellas de las personas en aplicaciones, cómo las personas ocupan estas herramientas, cómo caminan, corren o andan en bicicleta. Entonces, por ejemplo, si piensas qué camino deberíamos dejar abierto para el público, es bueno abrir caminos que ya usan, porque de lo contrario, supongo, no funcionará”.

Añade que “si pensamos en qué tipo de árboles, por ejemplo, queremos mostrarle a la gente, es bueno saber lo que ya saben sobre ellos. Y como probablemente queremos comunicar algo sobre el bosque nativo, la gente tiene que entender qué es, y también el porqué de su importancia”.

Las académicas de la Universidad de Polonia, miembros de International Association of Landscape Ecology, fueron invitadas en el marco del proyecto Fondecyt 1231230, liderado por el Laboratorio de Ecología de Paisaje de la Universidad de Concepción.

© Imágenes propiedad proyecto Campus Naturaleza Universidad de Concepción
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